Apricot

Apricot Section.

Apricot (Censored)

Cuando le dije que me gustaba, creo que no fui claro respecto a qué sentía exactamente.
Después de todo, todos los seres humanos vivimos las emociones de distintas maneras y experimentamos la forma de relacionar los conceptos de formas complejas y en algunos casos, incluso contrarias a las del resto.

No creo que sea nuestro caso, no creo que usted y yo tengamos conceptos distintos de "gustar" y de "amar", pero quiero profundizar un poco.
Cuando digo que usted me gusta, lo que quiero decir es que cuando estoy con usted me siento cómodo, seguro, me siento al lado de alguien con quien realmente soy yo, alguien con quien desnudarme no me da pena, por el contrario, me gusta cómo se siente; cuando digo que usted me gusta digo que me interesa acercarme más a usted, conocer más de quién es Apricot, porque si bien conozco poco, sé que conforme más la conozca, menos voy a quererme alejar de usted, podría perfectamente decirme que su pasatiempo es cazar medusas y yo (actualmente, sin conocer ciertas cuestiones de usted) sería felizmente una de esas medusas para que usted me cace.

Ahora, cuando digo que yo la amo, es algo distinto.
Como dije, quiero conocerla, quiero saber más de Apricot, quiero poder saber si ella se siente tan cómoda conmigo como yo con ella, y eso incluye algunas cosas importantes.

Entiendo que la situación con mi relación actual es un tema a considerar mucho a la hora de hablar de todo esto, y como he dicho, yo quiero una relación estable, cerrada, monogámica, seria, un sitio seguro donde pueda descansar en mis tardes, alguien con quien pueda salir de vez en cuando y comer, o ir al cine y desarrollar también actividades de pareja, y si bien gran parte de esas cosas se dan en mi relación actual, hay cosas que sencillamente no me agradan o no funcionan de la manera correcta. Y si bien sé que usted y yo podríamos tener problemas para desenvolvernos respecto a ciertas situaciones (personalmente no lo creo, ni lo veo posible, pero supongo que debo mencionarlo porque así es la vida), considero que tenemos un mayor nivel de compatibilidad para manejar este estilo de cosas, pero por esto mismo deseo conocerla más, y quiero que me conozca, pues tampoco deseo que usted se lleve alguna mala sorpresa conmigo si decidimos tomar una relación, cosa que a su vez sé que toma tiempo y no se debe tomar a la ligera (por mí casémonos mañana mismo).

Pero nada de esto se corresponde realmente a la pregunta inicial, ¿a qué me refiero cuando digo que la amo?
Realmente es más simple de lo que me gustaría. Apricot, usted y yo nos conocimos en un día bastante particular, en una actividad bastante particular, con un entorno que en cuanto menos, al igual que todo, era particular y peculiar. No es de sorprenderme realmente, somos dos personas que disfrutamos de este estilo de ambientes, pero ese día realmente estaba teniendo un día pesado, cuando llegué allí, inmediatamente la vi, le mencioné a uno de mis compañeros que se veía como alguien agradable para hablar, ellos me molestaron un rato con eso, pero cuando vieron que realmente se dio la comunicación, no lo mencionaron más.

Cuando la conocí, realmente me quedé impactado.
He conocido muchos seres humanos en mi vida, de distintos géneros, lugares y situaciones distintas, pero puedo decir que nunca había conocido a alguien que combinara tantas cosas en una misma persona: belleza, inteligencia, creatividad, genialidad y una forma tan linda de tratar con la gente, en una proporción tan divina como la suya. Eso cautivó en mí algo, y si bien había tenido el peor día de mi vida, por temas académicos y algunas discusiones con mis padres que se sentían de una manera agobiante y me tenían al borde de querer sencillamente renunciar a todo, usted estuvo ahí y con su mera presencia fue capaz de convertir una situación horrorosa en un juego de cartas donde me entretuve haciendo chistes del género masculino (no Apricot, no soy gay, usted me volteó, mala mía haberle reclamado por confiar en un hombre medio gay e irónicamente volverme más hetero que todos los hombres del mundo por vos), y disfrutando de la linda compañía que es usted. Normalmente soy una persona sumamente sociable que sabe sacarse tema de donde no hay, pero cada vez que la miraba, simplemente no sabía qué decir, no sabía por dónde inventar o tan siquiera podía pensar correctamente lo que yo le quería expresar, a día de hoy me cuesta bastante y esta carta como ya le he comentado la he modificado miles de veces, me hace en cierto sentido un poco de gracia y un poco de desgracia todo esto, pues sé que muchas cosas que me gustaría decirle no se las voy a decir, porque sencillamente no es el momento, o no creo que encuentre las palabras adecuadas para hacerlo, por más tiempo que me tome escribiendo este texto.

Aún recuerdo decirle a mi mejor amigo sobre usted, y sobre lo genial que me parecía, y lo linda que la encontraba, pero que sentía que yo no generaba ese interés sobre usted, por lo que intentaría ser más amigable y sencillamente no irme por algo romántico, irme por algo que no pudiese alejarla de mí, irónicamente aquí estamos y aquí estoy hablándole de mis cosas, con temor de un día amanecer en la mañana con un mensaje suyo diciéndome que no se siente cómoda hablando conmigo.

Apricot
¿Alguna vez ha escuchado Love Dream de Liszt? Es una canción bastante particular que se corresponde al tercer nocturno de Liebesträume, una obra dirigida a representar el amor.

No sé si conozca esta canción, esa canción especialmente significa algo bastante curioso y particular, pero que de cierto modo, creo que podría responder un poco a cómo es el amor que yo siento por usted.

Franz Liszt decidió escribir estos tres nocturnos con la finalidad de representar con cada uno una forma distinta de amor, formas de amor que para él eran las fundamentales o principales de las cuales surgen el resto de interpretaciones del mismo. Se nota una fuerte influencia por los griegos, pero él hace una connotación en el último tercer tipo de amor, que a mi parecer es de suma importancia.

Dentro de sus tres "sueños de amor" (nombre literal de la traducción del nombre de los nocturnos) está el amor erótico, el amor romántico y el que viene al caso de lo que quiero mencionarle hoy, o de lo que yo quiero y siento por usted:

El amor incondicional.
Ya los griegos preveían que esto era imposible, que solo se podía amar así a un dios, o el amor eterno que luego adapta el cristianismo moderno a Dios para recalcar esta relación extraña que mantenemos entre criaturas de carne y una deidad; pero he ahí la diferencia de la connotación que da Franz Liszt, él menciona el amor incondicional maduro.

Lo menciona así porque no es irracional, es infinito, es esa fina tela que hay entre la admiración y el deseo, esa pureza tan simple pero que hace una diferencia abismal entre el amor romántico, el amor erótico y el amor incondicional maduro; siendo este último también capaz de diferenciar y discernir lo que se ama y lo que no, aunque se ame sin condicionar ese amor, pues si bien es incondicional, es referente a la persona misma, al concepto, no tanto a sus defectos, pero siendo consciente de que por ser humano, a su vez los tiene.

Claro que siento un amor erótico por usted (imposible no sentirlo con sus lindos ojos y sus labios tentadores, por solo mencionar su hermosa y preciosa cara), claro que siento un amor romántico con usted (que me hace decirle tantas cosas y sentir tantas cosas con solo hablar con usted), pero también es cierto que la veo de una manera tan perfecta, que saber que ambos vivimos bajo el mismo sol me trae calma, que sentir que ambos respiramos el mismo aire me trae a mí una paz interior que nadie comprende, que su esencia en sí misma evoca en mí la paz eterna. Más o menos así podría definir muy levemente lo que es el amor que me transmite usted, porque me atrae usted a mí cual agujero negro toma a la luz y la lleva a sí mismo sin dejarla huir, o como la presión de las estrellas de neutrones, que tal es su fuerza capaz de degenerar las partículas que alguna vez creímos mínimas de la existencia misma.

Muchas veces en medio de la noche me imagino lo que debe ser oler su cabello, abrazarla y sencillamente dormir con usted, la sola imagen mental de eso disipa temporalmente el dolor que a veces abarca mi pecho al sentirme aquí, parado en una diminuta mancha azul en el cosmos. Lo dijo Carl Sagan: "Para criaturas tan pequeñas como nosotros, la inmensidad del universo solo es soportable a través del amor", y si bien hay eterna soledad en mí, sé que si algún día duermo con usted se hará lo suficientemente amena que podría incluso desaparecer.

Dentro de alguno de los fragmentos que llegué a reescribir varias veces y nunca supe cómo encajarlo hasta hace unos días que lo adapté un poco quedó este:

"Le vi y entonces supe que yo quería ser yo.
Que no quería taparme más los ojos, que quería sentir las emociones que yo debía vivir, que quería poder estar en soledad y sentirme bien, cantarle a la belleza de Apricot y corresponder sus besos con apasionantes miradas y silencios de tensiones, tensiones suficientes para desenlazar en abrazos que hacían que nuestras almas se tocaran. No quería un conocer superficial que me limitara a las recurrentes caricias de pareja, no, quería reírme con ella, hacer travesuras y escapar juntos, como si de la pureza de dos niños se tratase, pero sin olvidarse siempre de la maldición de la adolescencia, sentir la pasión de sus mordiscos penetrando mi piel, dejando salir de ella el maná esencial de la existencia del hombre, probando sus labios como se prueba algo prohibido, algo castigado, sentenciado por la mano divina.

Quería poder oler su cabello y acariciarlo tumbado en una cama a su lado, quería poder recitar los poemas que había pensado e improvisar al unísono de canciones tontas y románticas que rodearan aquellos momentos de lucidez plena en donde yo contemplara su perfecto rostro, quería sentir la profundidad del mar en su pensamiento y ahogarme en él, sintiéndome afortunado de desentrañar al ser que me había vuelto su presa, presa de cómo la percibía, de cómo mis sentidos se agudizaban al verla u oírla, al saber que ella estaba prestándome un segundo de atención, pues ahora ya no era más un hombre, mi figura que si bien no resaltaba ahora se había transformado en algo sin un comienzo o un final, solamente limitándose por las capacidades de la materia y por el rojo de su pelo, o podría ser por lo bello de sus ojos, hipnóticos para mí; ya no era el primero de mis cabellos mi inicio, ahora lo era esta estadía con ella, las dimensiones físicas habían pasado a segundo plano y solamente la temporal había tomado un sentido real, viéndose eternamente deformada en una singularidad, existiendo exclusivamente en el momento en el que me tumbé a su lado y supe que estaba maldito, pues había probado algo que no podría dejar ir nunca, pero quizá no era una maldición que me molestara, después de todo podría acostumbrarme a llamarte por alguno de tus múltiples nombres y disfrutar de aquellos besos eternos que podrían fundirnos de tal calor que ellos emanan. Disfrutaba pensando en su hermosa figura todo el tiempo, no se trataba solo de imaginar su cuerpo, sino de lo que hacía, con quién lo hacía, cómo se sentiría ella, imaginar su rostro sonrojado por la tensión entre ambos era algo que me resulta indescriptible, la propia imagen que me generaba en la cabeza me incitaba a tomar su rostro y romper aquella tensión con caricias y besos de novela, cosas que no sabía si ella podría soportar, pero quería imaginar que sí, que podría disfrutar de todo ello y más, que podría soportarme a mí besando su espalda y agarrando su cintura para acercarla a mí, o de yo tumbándola encima mío, para darle todos los mimos y caricias que alguna vez se dieron en el tiempo que lleva existiendo el mundo."

Quiero que sepa que explorar sueños con usted es genuinamente genial, se siente bien llevarla conmigo a sitios donde he sentido las cosas de manera agradable, quisiera algún día si fuese posible llevarla a hogar conmigo, presentarle a personas maravillosas como MrNight, hacer un día de picnic, descansar los dos juntos, reposar tu figura en mí, sentir su cabeza en mi hombro y ver juntos el firmamento, quizá acampar y disfrutar del silencio de la naturaleza, o el simple cantar de los grillos que amo tanto, después de todo soy una persona de gustos simples, pero usted en definitiva es mi gusto más extravagante y extraordinario. Es usted la maravilla misma de la existencia, el cosmos observando y explorándose a sí mismo, me recuerda usted miles de metáforas y cuentos, después de todo usted inspira en mí aquellas sensaciones de pertenecer a un lugar, tal y como lo ha hecho la absoluta nada, las montañas verdes y algunos de mis propios mundos oníricos.

"Quiero sentirla conmigo.
Quiero vivir desenfrenadamente encarnándome en sus labios, sentir el lento paso del tiempo e inmortalizar su nombre junto al mío. Que las constelaciones nos miren y nos den formas, formas más allá de nuestros cuerpos, y que ante la luz de la existencia se nos muestre cómo somos la misma criatura con diferentes máscaras, viviendo el amor propio de la manera más literal que nunca hubo, y pudiéndose así abrazar las almas, pues en vida nunca se pudo.
Quiero que entienda que la eternidad vive en un instante de tiempo, ese instante no es otro que el génesis de nuestra historia, que no hay un apocalipsis, un límite, un techo, podemos permitirnos existir desde ahora hasta el tiempo que no exista, siempre y cuando los dos estemos juntos.
Porque existo cuando me observas, y cuando no me desestabilizo, las múltiples facetas de mí mismo me desvelan y exigen desesperadamente que tu mirada recaiga nuevamente en mis ojos, para así existir aún más tiempo contigo."

La he amado, la amo.
La he sentido adentro mío de maneras particulares, únicas e irrepetibles, dispuesto estoy yo a conocerla y con suerte y poco más, sostener su mano junto a la mía entrelazada hasta que el tiempo se disipe, y entonces reinventar la existencia porque no aguanto la idea de saber que usted no existe, es realmente la persona más perfecta que el mundo pudo crear.

"Había sabido que la amaba, no porque la conociera desde un tiempo sin igual, sino porque el día que la conocí sentí que la conocía de toda la vida, sentí que el universo había conspirado para que aquel día sin igual, la catástrofe se presentara y me viese obligado a caer en la ruina, solo para que al final del día ella brillara, me curara y viera más allá de mí; vi en ella la eternidad, la vida y el amor, quién sabe qué habrá visto ella en mí, pero no me arrepiento ni por un instante de haberme acercado a ella."

Por último quiero pedir perdón si hay inconsistencias temporales, como dije, nada de esto fue fácil, de igual modo pido perdón.

Apricot, de verdad quiero que sepa que... <3