Inmensidad
Inmensidad
Y el mar volvió a jalar mis piernas, hundiendo mi cabeza hasta que el aire que había en mis pulmones se había agotado. Hallaron mi cadáver tirado en la playa, aún luciendo cansado, como si el dormir para siempre no me hubiese bastado, o como si las penas del alma aún estuviesen allí, pendientes de cualquier oportunidad para cumplirlas y por fin dormir en paz.
Al funeral nadie fue, después de todo había sido un hombre de pocas palabras, finas y cuidadas pero así mismo en poca medida las había repartido en el mundo, quizá porque mi boca necia había traído consigo uno que otro problema, cual marea trae y lleva rocas, palos, cadáveres y estos pensamientos.
No sé qué soy, no supe nunca como ser, no sé si soy mi consciencia o mi cuerpo, no sé si el besar tus manos me cumpla mis sueños, o si el corazón me siga doliendo, pues como todos aún aunque pueda desdibujarme entre sabanas, mi corazón late, mis heridas aún sangran, no sé con que fin escribo esto, si por el neto gusto de expresarme, o el compromiso del no hacer sentir mal mi propia alma.
Nunca he temido al compromiso, le he temido más a lo que naturalmente soy, he intentado ocultarlo por años porque se me es difícil vulnerar al hombre que habito como alma, más cuando desconozco sí seré correspondido, pero siempre hay que tener disposición, más cuando del corazón se trata.
Amor para mí es, ese deseo intrínseco que mueve mis entrañas, el regalo divino que dió alguna criatura mística al hombre para que intentará no acabar con el mundo con ese ritmo tan apresurado que lo hace, amor es el crecer y permitirse a uno mismo enseñar más de uno de lo que nadie ha logrado ver. Y si bien tengo eso claro, por algún u otro motivo me encuentro encerrado en una ironía, intentando ser libre me limité a los placeres de la carne sin tomar en cuenta lo que mi corazón deseaba, que lo único que desea es amar a alguien con quién encuentre afinidad, permitirme dormir abrazando a alguien con la certeza de que le hago feliz como ella me hace feliz, disfrutar de pequeñas cosas que me sacan una sonrisa, ya sea un tonto juego de cartas, ver una pelicula, o un beso en la mejilla. Y estoy dispuesto a dejar todo y más por ese amor, por esa felicidad, por contar con alguien que realmente esté conmigo y nunca se vaya de mi lado.
Borrador sin terminar.